Los medios de comunicación enfrentan una amenaza existencial. Desde la irrupción de Internet en 1994, los medios sólo han sufrido golpes. El primero fue la gratuidad de los contenidos en la web; el segundo, las RRSS que les quitaron el poder de la distribución. Ahora es la IA. Lo que comenzó como herramientas de apoyo para usuarios -resúmenes útiles, respuestas inmediatas, asistentes virtuales- se ha convertido en una disrupción que socava uno de los pilares fundamentales del negocio digital: el tráfico.
Según un estudio reciente en EE.UU., las nuevas Vistas Generales de IA de Google han reducido el tráfico a medios externos en más de un 34%. En paralelo, más del 25% de los estadounidenses recurren a chatbots como ChatGPT, Perplexity o Claude para buscar información, sin necesidad de entrar a los sitios originales. Básicamente esta pesadilla se resume así: generar contenido valioso solo para que otro lo empaquete, lo resuma y lo presente sin clics, sin visitas, sin ingresos.
Esto se vive en Chile. En privado, los medios han visto que este fenómeno no les es ajeno. En Comsulting preguntamos a algunos editores y reconocen que han perdido 20% del tráfico en junio. No sorprende entonces que ya se hayan iniciado más de 12 demandas judiciales en EE.UU. contra empresas de IA por apropiación indebida de contenido, pero los expertos dicen que esto puede durar años, lo que no le dará tiempo a los medios para sobrevivir.
Open AI explicó que ellos derivan tráfico a los medios, porque más gente busca información hoy. Pero los críticos dicen que esto no es verdad. La BBC en abril recibió de ChatGPT 118.000 visitas a su sitio, una cifra ínfima frente a los cientos de millones que antes llegaban por Google. En este nuevo orden informativo, el riesgo no es solo económico. La prensa libre corre el riesgo de quedar marginada en una economía digital.
Análisis de actualidad realizado por Comsulting, expertos en comunicación estratégica y gestión de crisis.

