Gemini y ChatGPT: la batalla del 2026

Observatorio
Análisis de actualidad en torno a la inteligencia artificial
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Durante los primeros años de la fiebre por la inteligencia artificial generativa, OpenAI parecía correr sola. ChatGPT dio el primer golpe y con ello cautivó a los inversionistas. “En 2025, el sector del capital riesgo invirtió 150.000 millones de dólares en grandes startups de IA. OpenAI fue uno de los más favorecidos”, dice un artículo del Financial Times.

Pero esta narrativa dominante comenzó a debilitarse los últimos meses del año pasado. Primero por las dudas de los inversionistas si OpenAI estaba quemando mucho dinero. Segundos porque un temido competidor comenzó a acercarse: Gemini de Google. La competencia ya no se juega solo en la calidad de las respuestas. Se juega, sobre todo, en escala financiera, eficiencia y acceso a infraestructura, un terreno donde Gemini le saca ventaja a ChatGPT.

“El crecimiento de OpenAI ha sido espectacular, tanto en usuarios como en ingresos. Pero también en la quema de caja”, explica The Economist. Entrenar y operar modelos exige cantidades enormes de chips, electricidad y capacidad en la nube. Aquí es donde Gemini cambia el equilibrio. Google no necesita convencer cada año a inversionistas privados para financiar pérdidas. Posee chips propios, centros de datos, caja abundante y una nube integrada, lo que reduce dramáticamente el costo marginal de entrenar e inferir modelos. 

Durante un tiempo, la debilidad inicial de Gemini dio oxígeno a OpenAI. Eso cambió en 2025. A medida que Google ha cerrado la brecha técnica, la ventaja competitiva de ChatGPT se vuelve más frágil.

Análisis de actualidad realizado por Comsulting, expertos en comunicación estratégica y gestión de crisis.