El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026, elaborado por el CENIA y la CEPAL, evalúa a 20 países de América Latina y el Caribe en tres dimensiones: factores habilitantes; investigación, desarrollo y adopción; y gobernanza. Su conclusión central es que el desafío no es el acceso a la tecnología, sino convertir infraestructura, datos, talento e institucionalidad en innovación, adopción productiva y creación de valor. Un desafío que no es sólo para América Latina.
Chile (71,4 puntos), Brasil (68,4) y Uruguay (67,0) se mantienen como países pioneros. Les siguen Colombia, Costa Rica y Argentina. El estudio dice que no hay una única trayectoria hacia el desarrollo de la IA, por eso la diversidad de países. La buena noticia: Chile lidera en las 4 variables estudiadas.
La base científica y formativa se fortalece en América Latina. El 65% de los países tiene al menos un centro de investigación en IA, 11 de 20 incluyen la IA en el currículo escolar (frente a 2 en 2024) y todos ofrecen magíster en el área. Sin embargo, el talento especializado sigue siendo escaso (0,27% de la fuerza laboral) y el gasto en I+D promedia apenas 0,31% del PIB, en promedio.
La adopción avanza más rápido entre las personas que en las empresas. El 16,1% de la población usa activamente IA generativa, pero solo el 9,1% de las empresas la ha adoptado. La brecha por tamaño es marcada: 27,6% de las grandes, 12,8% de las medianas y 6,8% de las pequeñas, frente a 66%, 41% y 24% en los países de referencia. El interés por los agentes de IA, además, supera la capacidad de las organizaciones para supervisarlos e integrarlos.
Análisis de actualidad realizado por Comsulting, expertos en comunicación estratégica y gestión de crisis.

